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El color es tan poderoso que es capaz de transformar (positiva o negativamente) la imagen de las personas. También es un eficaz medio de comunicación, pues expresa la personalidad, la actitud y el estado de ánimo del portador, por lo que debemos saber que no todos los colores son apropiados para todas las ocasiones. Platicando con una consultora en recursos humanos comentó que, sin importar la posición a postular, si algún candidato se presentaba con: vestimenta color uva, zapatos grises, corbata de más de cuatro colores o cualquier accesorio de color anaranjado en su indumentaria, éste sería descartado sin importar el peso de su currículum. ¿El motivo? La psicología de estos colores expresa informalidad, y, en muchas ocasiones, falta de profesionalismo, así que es mejor no arriesgarnos y evitarlos a toda costa, ya sea que vayamos a solicitar empleo o en nuestro campo laboral. El uso adecuado de los colores es un gran aliado que trabaja a favor de nuestra imagen; existen colores que se encuentran íntimamente ligados y relacionados con el éxito y la autoridad. Los psicólogos han descubierto que una simple mirada a distintos colores nos altera la presión sanguínea, los latidos del corazón y el ritmo de la respiración. El mundo del color representa, por sí, sólo uno de los códigos de comunicación no verbal más certeros. Los trajes de negocios en azul marino, gris oxford y negro, denotan autoridad y poder; por el contrario, los trajes de color café están “ubicados” en posiciones bajas de poder. El azul marino, además de ser un tono clásico y elegante, da una apariencia de autoridad y credibilidad; en una entrevista de trabajo, junta o en una presentación, el azul marino hará que emanemos un sentimiento de mando. Por eso, la mayoría de las instituciones policíacas en el mundo visten en tonos azules. El negro es el color de la elegancia por antonomasia, es un color sofisticado, misterioso y fuerte; transmite liderazgo, pero es mejor combinarlo con otros colores ya que solo puede parecer un tanto retador. Los trajes de este color es mejor utilizarlos después de la 6 de la tarde. El gris es uno de los colores que dominan el vestuario profesional, tanto masculino como femenino, ya que proyecta una imagen de madurez con clase y refinamiento. Nos hace lucir eficientes e inteligentes, además de confiables y serenos. El blanco, utilizado principalmente en camisas o blusas, proyecta refinamiento, honestidad, profesionalismo, confianza y también refleja clase y poder. La camisa blanca es un básico imprescindible, ya que combina con prácticamente todo. Los tonos pastel comunican suavidad y delicadeza, disminuyen la imagen profesional, son excelentes para comunicar accesibilidad. El rojo es un color atrevido que atrae la atención, comunica poder, dominio y atención, es el color de la energía pero sobre todo de la sensualidad, de ahí que tradicionalmente no se recomiende para ocasiones que se requiera mayor formalidad como una entrevista de trabajo. Aunque no lo creamos, los colores no sólo son importantes por lo bien que hacen lucir las cosas, sino por el mensaje que transmiten en nuestra imagen, de tal forma que, la próxima vez que tengamos que elegir la ropa que nos vamos a poner, debemos meditar: ¿qué color nos conviene? y ¿qué queremos comunicar con la vestimenta que escogimos? No debemos olvidar que, muchas veces, ¡el color hace la diferencia!
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